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lunes, junio 23, 2008

14 KILÓMETROS, El duro camino a un improbable Paraíso

Hoy Lunes 23 de Junio, a partir de las 20:30 horas, finaliza en el Centro Cultural Alcazaba el Ciclo “Joyas de Festivales” organizado por el Cine Club Forvm con la proyección de la película española 14 Kilómetros, dirigida por Gerardo Olivares (quizás alguno de vosotros tuvo la ocasión de ver el pasado viernes en el programa de la 2 Versión Española su anterior trabajo, La Gran Final) y que fue la ganadora de la Espiga de Oro a la Mejor Película en la última edición de la Seminci de Valladolid, siendo la única película española que ha conseguido este galardón en los 52 años de existencia del Festival. También obtuvo dos premios más: Mejor Música y Mejor Fotografía.
Catorce kilómetros es la distancia que separa África de Europa, pero también es la barrera que separa los sueños de millones de africanos que ven en Occidente su única salida para escapar del hambre y de la miseria. De la mano de tres jóvenes africanos -Violeta, Buba y Mukela- recorreremos un largo y peligroso viaje a través del Sahara para conocer lo que nunca enseñan los medios de comunicación. Las repetidas imágenes en televisión de cayucos llegando a las costas de Canarias han acabado por insensibilizarnos ante un drama que solo muestra la punta del iceberg. Esas imágenes de rostros exhaustos dan buena fe de la dureza del viaje, un viaje que tiene su origen a miles de kilómetros de distancia y que puede durar años. Y esto es lo que pretende “14 kilómetros”.

Gerardo Olivares cuenta que durante un viaje a Níger para rodar un documental sobre las caravanas que atraviesan el desierto del Teneré transportando sal se cruzó con dos increíbles camiones cuya carga duplicaba el tamaño de los propios vehículos. Sobre la carga viajaban unas cien personas, casi todos subsaharianos. Ibrahim, su tuareg guía, le contó que se dirigían a Libia y desde allí intentarían entrar a Europa.

Al regresar a Agadez -la puerta del Teneré- Olivares supo que la ciudad es uno de los puntos más importantes en las rutas de la inmigración, ya que desde allí parten los grandes camiones hacia Libia y Argelia. También supo de camiones perdidos en el desierto y nunca encontrados; de pasajeros que se quedan dormidos durante la noche, caen del camión y mueren de sed, abandonados; de asaltos de bandidos; de tormentas de arena… Historias que le costaba imaginar que pertenecieran a este mundo.

Decidió entonces que tenía que contar esa historia: El viaje de esos miles de emigrantes que vemos en las noticias no es solo atravesar el estrecho, comienza mucho más lejos, a miles de kilómetros de distancia, en países como Nigeria, Camerún, Costa de Marfil ó Malí. Detrás de esos rostros desencajados por el cansancio y la tensión de la travesía hay historias brutales y también un largo viaje repleto de peligros y de incertidumbres a través del Sahara, un vasto océano de fuego, arena y silencio. Para muchos es un viaje que se prolonga durante años y para algunos el final de otro; el viaje de la vida.

En diciembre del año pasado intentamos que 14 Kilómetros estuviera en el II Festival de Cine Inédito de Mérida. Su inesperado triunfo en Valladolid hizo que se adelantara su estreno y con ello, frustró la posibilidad de su presencia en nuestro certamen. Es por ello que he querido sacarme esa espina cerrando este primer ciclo del 2008 con esta joya que os recomiendo que vengáis a descubrir con nosotros: será la última oportunidad de disfrutar de este tipo de cine en unos meses y nos gustaría contar con la presencia de cuanta más gente mejor, por lo que os pido que le deis a este mensaje la mayor difusión posible entre vuestros contactos. Gracias.

Dos enlaces en Youtube: el habitual trailer y un comentario de Carlos Boyero y Elsa Fernández Santos en su programa de cine de Canal Plus

http://www.youtube.com/watch?v=YdIyhTVl_go

http://www.youtube.com/watch?v=InDPqgN1XRQ

lunes, junio 16, 2008

OPTIMISTAS: Cuando una puerta se cierra, ciento se atrancan

Hoy Lunes 16 de Junio, a partir de las 20:30 horas, continúa en el Centro Cultural Alcazaba el Ciclo “Joyas de Festivales” organizado por el Cine Club Forvm con la proyección de la película serbia OPTIMISTAS del director Goran Paskaljevic (La Otra América, El Polvorín, Sueño de una Noche de Invierno), que obtuvo en la Edición del 2006 de la Seminci de Valladolid la Espiga de Oro a la Mejor Película y el premio al Mejor Actor para su protagonista Lazar Ristovski.

Un hombre llega a un pueblo completamente devastado por una inundación dispuesto a ayudar a los que lo han perdido todo... mediante un método cuanto menos peculiar. Otro hombre pretende vengar el honor de su hija, violada por el dueño de la fundición en la que trabaja. Un chaval ludópata y bastante corto de luces trata de unirse a una enferma anciana tocada por la suerte para escapar de la vida que lleva. Un médico es contratado por el dueño de un matadero de cerdos porque su hijo de once años, llevado por la pasión del negocio familiar, se ha convertido en una especie de psicópata que degüella cuanto bicho se cruza en su camino. Un grupo de enfermos y discapacitados van camino a un manantial con supuestos poderes milagrosos que curará todos sus males como si de Lourdes se tratara. Si tienen fe, por supuesto.

Voltaire, en su obra Cándido, nos ofrecía una estupenda definición del optimismo "El Optimismo es la manía de sostener, cuando todo va mal, que todo va bien" A esa definición se agarra Paskaljevic como hilo conductor de estas cinco breves historias con las que pretende componer un esbozo de la situación social en la que se encuentra sumida la Serbia de hoy en día, aun demasiado recientes las heridas del conflicto de los Balcanes y de Kosovo. Optimistas es el retrato amargo, irónico y punzante de la Serbia que ve Paskaljevic, un lugar donde contrariamente a lo que opina la mayor parte de sus habitantes, muchos de los que tenían el poder en la época de Milosevic han vuelto por sus fueros, pero ahora bajo la confortable protección de un sistema democrático que legitima sus desmanes.

Optimistas es una colección de cuentos en los que se insiste una y otra vez en la misma idea: por mal que parezca que están las cosas, siempre hay alguno o algunos dispuestos a decir bien alto y claro que todo va bien o que todo va a mejorar, optimistas bienintencionados a los que la dura realidad les pone en su sitio una y otra vez, a veces de forma sangrante y a veces de forma cómica. El sentido tragicómico de la vida – y por tanto, abundante humor negro - es la idea que vincula esta película con Media Luna, la película kurda que se ofreció el pasado lunes dentro del mismo ciclo.

Por supuesto, el falso optimismo no es una particularidad serbia: más de uno se reconocerá de forma cómplice en las imágenes de la película ya que esas historias tienen más de un punto en común con la tradicional picaresca española. En realidad, puede que estemos ante un fenómeno universal ¿Será cierto que el mundo está sumido en ese falso optimismo que decía Voltaire? ¿Estamos dispuestos a cambiar las cosas o seguiremos siendo unos optimistas empantanados en el barro? ¿Quién nos ha hundido en el barro? Si tras ver la película, ustedes se hacen estas mismas preguntas, eso querrá decir que ha valido la pena ver OPTIMISTAS

lunes, junio 09, 2008

MEDIA LUNA, Una hermosa mirada al pueblo kurdo

Hoy Lunes 9 de Junio a partir de las 20:30 horas en el Centro Cultural Alcazaba y dentro del ciclo “Joyas de Festivales”, el Cine Club Forvm proyecta la película Media Luna del director kurdo-iraquí Bahman Ghobadi, que repitió en el 2006 la Concha de Oro a la Mejor Película del Festival de Cine de San Sebastián que ya consiguiera unos años antes con su anterior y magnífica Las Tortugas También Vuelan. El tono de aquel duro filme se ha rebajado un tanto en esta tragicomedia en la que Ghobadi nos habla del desarraigo y de aquello que une a los pueblos más allá de fronteras y conflictos.

El famoso y anciano músico Mamo ha obtenido permiso para actuar en un concierto en el Kurdistán iraquí. Su amigo Kako se encarga de conseguir y conducir el autobús escolar con el que recogerán a los diez hijos músicos de Mamo, repartidos entre diversos pueblos del Kurdistán iraní. Mamo está decidido a recorrer los kilómetros que le separan del concierto a pesar de todos los obstáculos. Hace 35 años que el viejo músico kurdo espera volver a tocar en Iraq. El viaje de Mamo y los músicos no transcurre sin sobresaltos, pero su testarudez y fuerza les guía a través de aventuras, emociones y magia...

Niwenang, título original del filme, significa “media luna” en kurdo, y hace referencia a que el Kurdistán tiene una parte visible y otra oculta que es la que Ghobadi pretende revelar al espectador. Media Luna es una película con la que uno puede reírse, pero que también retrata una dura realidad. Como dice Ghobadi “La mezcla de tragedia y comedia es la esencia de la vida del pueblo kurdo, que se ha enfrentado a tantos sufrimientos y tragedias en la historia. Se refugian en el humor y en la música para poder seguir adelante, para no perder la esperanza en un destino que no sea tan amargo”

Media Luna es una película en la que la música juega un papel fundamental: es quizás el vinculo solidario que más une al pueblo kurdo. Se dice que es difícil encontrar a un kurdo que no cante o toque algún instrumento, del mismo modo que no existe un kurdo que no haya perdido a un ser amado en la guerra o por la opresión. La música les permite trascender el dolor. La cantante Hesho representa a las miles de mujeres oprimidas a las que se prohíbe cantar en Irán. Ninguna mujer puede cantar delante de hombres y solo se les autoriza a cantar delante de mujeres en contadísimas ocasiones. La voz celestial de Hesho es un homenaje a las cantantes kurdas y a todas las cantantes iraníes que ya no pueden cantar y que están exiladas en sus propios hogares.

Trailer en Youtube: http://www.youtube.com/watch?v=6CemOt-Gz3s


lunes, junio 02, 2008

VENUS, Exhibición de un grande de verdad

Hoy Lunes 2 de Junio, a partir de las 20:30 horas, comienza en el Centro Cultural Alcazaba el Ciclo “Joyas de Festivales” organizado por el Cine Club Forvm y que se prolongará a lo largo de todos los lunes de junio con una selección de películas vencedoras en los dos últimos años en certámenes internacionales como San Sebastián, Valladolid o Sevilla: Half Moon, Optimistas y 14 Kilómetros.

Maurice e Ian son viejos amigos y actores semijubilados de segunda fila. A pesar de haber llegado a los “años dorados”, siguen trabajando. Pero su cómoda rutina y sus charlas matutinas en un Café se ven interrumpidas por la llegada de Jessie, la bisnieta adolescente de Ian. Jessie no tarda en sacar de quicio a su tío abuelo. Pero la chica cae bien a Maurice, que decide enseñarle Londres. Y mientras intenta ayudar a Jessie, le sorprende descubrir lo poco que sabe de sí mismo cuando su vida está a punto de acabar.

Venus es una película arriesgada al tiempo que convencional, ya que por un lado no es la primera vez (ni será la última) que vemos en pantalla la manida historia del hombre viejo que rejuvenece gracias a los oficios de una jovencita de buen ver que entra en su vida, pero por otro el particular enfoque del conocido guionista Hanif Kureishi (Mi Hermosa Lavandería, Sammy y Rose se lo montan) permite tomar una cierta distancia frente a los tópicos más recurrentes y sobre todo, permite que Mitchell y O'Toole jueguen con la deliciosa ironía y ese sarcasmo típicamente inglés que dominan gran parte de la función.

Lo mejor de la película de Roger Mitchell (Notting Hill, Al Límite de la Verdad) - dejando aparte un inmenso Peter O' Toole que hace una composición maravillosa de su personaje con las exactas dosis de sarcasmo, ternura, inteligencia y sensibilidad - es el tono desenfadado de la misma, sobre todo en una primera hora en la que abundan los chistes repletos de ironía y las situaciones divertidas creadas alrededor de ese par de viejos actores cuya complicidad se ha cimentado a lo largo de muchas décadas de convivencia enfrentados a un ciclón adolescente.

Mitchell no carga las tintas en ningún momento en los aspectos más sensibleros del relato y, muy al contrario, deja que sus actores compongan, entre sonrisas cómplices, unos personajes repletos de matices y humanidad que se hacen querer por el espectador. Tanto él como Kureishi demuestran por encima de todo conocer muy bien la naturaleza humana y lejos de resultar sórdido, el espectador acepta de buen grado la apuesta que hace la película a la hora de retratar a un anciano cuyos deseos siguen siendo los mismos que cuando era joven, lo que en el fondo es algo mucho más común de lo que normalmente se piensa.

Si a ese tratamiento de personajes les sumamos unas impagables aportaciones a cargo de un reparto de lujo compuesto por los veteranos Leslie Phillips, Richard Griffiths y, sobre todo, una maravillosa Vanessa Redgrave – fíjense en el enorme partido que le saca a sus breves apariciones en pantalla - le podemos hasta perdonar a Mitchell que su película transite por caminos más o menos convencionales en su último tramo, dado el buen sabor de boca general que deja una vez acabada la proyección.