Hace justo un año despedíamos el 2009 embriagados con Avatar y las ilusionantes posibilidades que ofrecía el 3D, advirtiendo, eso sí, de los peligros que rodeaban al mal uso de esta tecnología. Pronóstico cumplido: nadie ha alcanzado el despliegue visual de James Cameron – con excepción de la animación, el género que mejor aprovecha de largo sus posibilidades – y hemos asistido perplejos a una sucesión de títulos inflados artificialmente al 3D con resultados infumables (Furia de Titanes, la Alicia de Tim Burton, el Airbender de Shyamalan) que nos hace poner en cuarentena, al menos por un tiempo, este supuesto futuro del cine que de momento es poco más que un elemento distorsionador de taquillas.
El cine norteamericano del 2010 ha deambulado entre los dos extremos de costumbre: por un lado apuestan sobre seguro machacando franquicias con claros signos de agotamiento (Shrek 4, Iron Man 2, Sexo en Nueva York 2, Crepúsculo, incluso la ultima entrega de Harry Potter) y superproducciones con poco novedoso que aportar (Robin Hood, Prince of Persia) pero también nos han ofrecido algunas propuestas sorprendentes: Origen, brillante y complejo artefacto narrativo que pese a ciertos excesos y debilidades conjuga espectáculo, emoción y talento visual está por derecho propio junto a la habitual obra maestra anual de Pixar, la arrebatadora e imprescindible Toy Story 3, entre lo mejor de la cosecha.
Junto a ellas rondan otros títulos bastante arriesgados como la oscura y desesperanzada La Carretera, la maravillosa conjunción de los talentos de David Fincher y Aaron Sorkin en la densa y shakespeariana La Red Social, esa rareza escapada de los setenta llamada El Americano o la peculiar y oscarizada mirada a la guerra de Irak que fue En Tierra Hostil. Scorsese dividió al personal con su tan incomprendida como brillante Shutter Island mientras que propuestas más o menos indies como la correcta The Town, la corrosiva y ultraviolenta Kick Ass, la alucinada Teniente Corrupto, la devastadora Precious o esa recuperación del espíritu retozón y despreocupado de la serie B llamada Legión han sido agradables sorpresas. La comedia nos ha dado este año algún que otro título decente (Noche Loca, Salidos de Cuentas) y la animación, con la deliciosa Como Entrenar a tu Dragón o la irreverente Megamind siguiendo a cierta distancia la por otro lado inalcanzable estela de Pixar, sigue siendo un valor bastante sólido de un cine americano capaz, como siempre, de conjugar lo mejor y lo peor a partes iguales.
Frente al coloso americano, el cine europeo nos ha dado este año títulos de incuestionable calidad y mayor sentido del riesgo. En La Cinta Blanca Haneke nos metía de lleno en la génesis del huevo de la serpiente del nazismo metiendo su afilado bisturí en las tripas de un pueblecito de la Alemania de 1914. Jacques Audiard forjaba en la contundente Un Profeta el incómodo retrato de un delincuente creado dentro de la propia institución penitenciaria. Roman Polanski daba de nuevo muestras de su inigualable talento en una de las obras más interesantes y cínicas del año, El Escritor. Yorgos Lanthimos nos sacudía a modo con la griega Canino, una de las propuestas más atrevidas y marcianas del curso y en la deliciosa An Education Lone Scherfig estudiaba las posibilidades de la escuela de la vida como alternativa a lo tradicional.
Banksy demostraba en la brillante Exit Through the Gift Shop que su corrosivo talento como artista va mucho más allá de sus inconfundibles graffitis y Phlippe Loiret elaboraba en Welcome, cínico título donde los haya, un duro retrato de una sociedad incapaz de recibir en su seno a los emigrantes que huyen de la miseria de sus países de origen, algo que también contaba Goran Paskaljevik en Honeymoons. Cine diverso, rico, fascinante que hemos podido disfrutar en su mayor parte gracias a la labor imprescindible de la Filmoteca de Extremadura, que también nos regaló lo poquito que hemos podido ver de cine latinoamericano (La Nana) o asiático (Tokyo Sonata, Ciudad de Vida y Muerte, A Propósito de Elly)
¿Y el cine español? Pues el 2010 no ha sido un gran año que digamos: solo dos títulos, la brillante Buried de Rodrigo Cortés y la tremebunda y excesiva Balada Triste de Trompeta de Alex de la Iglesia, junto al sobrecogedor trabajo de Javier Bardem en la sórdida Biutiful pueden citarse entre lo más destacado. Propuestas de género decentes como El Mal Ajeno o Los Ojos de Julia no disimulan un curso repleto de películas fallidas como Pájaros de Papel o Lope, productos moralmente deleznables como la horripilante A Tres Metros Sobre el Cielo o directamente idiotas como Una Hora Más en Canarias o Tensión Sexual No Resuelta. Algunas de las propuestas más interesantes del año (Pa Negre, La Mosquitera, La Mujer Sin Piano, Retornos, Bon Appetit, Planes para Mañana) no han llegado a Mérida con lo que no es de extrañar que este 2010 tenga un perfil muy discreto en lo que al cine español se refiere para el espectador emeritense. Hasta el maravilloso concierto que dentro del marco del Festival de Teatro nos regaló Roque Baños, uno de los grandes compositores del cine español, pasó demasiado desapercibido.
El V Festival de Cine Inédito, la edición más vista y mejor valorada por el público hasta la fecha, puso como ya es habitual el broche de oro a un año en el que de una vez por todas el Ayuntamiento de Mérida debería plantearse seriamente ese anhelado segundo día de proyección de la Filmoteca de Extremadura que permitiera doblar la actual oferta cinematográfica de calidad en el 2011, una reivindicación continua del público emeritense apoyada por el CineClub Forum y la propia Filmoteca que debería hacerse realidad de forma inmediata. ¡Feliz 2011 de Cine a Todos!
Este artículo, levemente modificado, se publicó en el especial resumen del 2010 del periódico Voz Emérita el Lunes 3 de Enero del 2011
El V Festival de Cine Inédito de Mérida cerró sus puertas con una espectacular Gala de Clausura, inolvidable para todos aquellos que tuvieron la ocasión de disfrutarla, y con el triunfo absoluto de Incendies, la tremenda película de Denis Villeneuve que fijó un nuevo hito al conseguir un 8,52 en el Premio del Público, record histórico del FcIM, haciendo además doblete al recibir el Premio de la Juventud otorgado por el Jurado Joven. Más allá de su dureza y su innegable capacidad de impacto, el público supo reconocer la brillantez de una obra cuyo desarrollo argumental poseía una conexión especial con Mérida. No en vano Incendies resulta familiar para todo aquel que ha crecido viendo en el Teatro Romano obras con contenidos muy similares. En cierto sentido ha sido como una forma de crear una conexión tan sutil como cómplice entre los dos grandes certámenes. Que el público haya conectado con esa idea y valorado tan positivamente Incendies concediéndole el Premio a la Mejor Película es algo que nos llena de un orgullo muy especial.
Resulta, eso sí, una cruel paradoja que la ganadora haya sido a la vez la película menos vista de la Sección Oficial, victima doble de un pase el sábado en el que esperábamos una mayor afluencia y de la habitual coincidencia – esperemos que el tercer año consecutivo sea el último – con el clásico Barça-Madrid el lunes, algo que nos compromete a buscar una fórmula, cuando se estrene comercialmente ya en el 2011, para volver a proyectar Incendies en Mérida. Quizás aprovechar el marco que nos ofrece el Festival de Teatro Clásico no sería una mala opción… Una de las cosas que debemos plantearnos muy seriamente es conseguir que el FcIM esté presente en Mérida no solamente durante las fechas de su celebración, sino de forma intermitente pero constante a lo largo de todo el año. Si hay algo que percibimos este año con más fuerza que nunca es que el público de Mérida está plenamente identificado con el FcIM y lo siente como algo propio, lo que es algo esencial para un certamen como éste, tan necesitado de apoyo popular.
Dice mucho del público de Mérida que la segunda película mejor valorada haya sido una obra tan a contracorriente de los cánones del cine actual como la hermosa De Dioses y Hombres, película de ritmo pausado repleta de emoción y profundidad que consiguió un 7,89 de media, demostrando que la humanidad de su propuesta, muy por encima de las connotaciones religiosas inherentes al hecho de que sus protagonistas fueran unos monjes cristianos amenazados por la intolerancia y el fanatismo, caló hondo en el espectador. El tercer lugar fue para Cirkus Columbia (7,80) y esa historia mínima, sencilla y cercana ambientada en un pueblo de la Bosnia pre-bélica que cerró una Sección Oficial valorada de forma conjunta con una increíble nota media de 7,65 en los casi 1200 votos emitidos por el público que será muy difícil de alcanzar en próximas ediciones. Pero nos encantan esos retos, no lo duden. Resulta interesante comprobar como las películas que a priori podían ser consideradas como más accesibles para el público medio – la comedia romántica HappyThankYouMorePlease, Mención Especial del Jurado Joven, la aproximación al tema de la culpa y la venganza de Sin Retorno o esa peculiar road movie convertida en un viaje de descubrimiento personal que es La Misión del Director de Recursos Humanos – han sido valoradas con menos nota que películas mucho más duras y de temática o ritmos narrativos mucho más complejos como Incendies, De Dioses y Hombres o el imprescindible documental Inside Job, cuya sola presencia en Mérida y la odisea para conseguirla es un logro que permanecerá en el anecdotario del FcIM y que quedó justo en mitad de la tabla con un 7,73. Es un hecho sobre el que conviene reflexionar: no cabe duda que nuestro trabajo en el FcIM y el de la Filmoteca de Extremadura están dando como resultado un público muy maduro que sabe apreciar en su justa medida un cine de mucha calidad más allá de ritmos narrativos, formatos o géneros.
La afluencia del público ha crecido de forma considerable en esta V Edición: hemos alcanzado los 250 espectadores de media por película en Sección Oficial, aumentado las proyecciones matinales a cinco días para satisfacer las numerosas peticiones de los colegios de nuestra ciudad (más de 4000 niños han pasado por el CC Alcazaba) y las novedades de este año – los horarios alternos en días consecutivos, nuestro Cine a Ciegas con ese desconcertante, brillante, provocador y original mockumentary que es Exit Through the Gift Shop, una de las películas fundamentales de este 2010 o el día extra de proyección – han sido valorados de forma muy positiva mientras que la continuidad y mejora de algunas de nuestras señas de identidad más reconocibles – los pases matinales para colegios e institutos, La Noche del Cine Extremeño (¡como ha mejorado el nivel del audiovisual extremeño en apenas unos años!), ese fundamental y siempre soprendente Jurado Joven (...)
(...) o el Taller de Guión a cargo de unos de los más reputados profesionales del mismo en España como es Fermín Cabal, del que me bastó escucharle apenas media hora de clase para darme cuenta que había sido un absoluto acierto tenerle en Mérida, como podrán atestiguar los más que satisfechos alumnos de una actividad que me habría encantado poder seguir desde mucho más cerca – ayudan a seguir consolidando un Festival cuyo valor en alza y su creciente importancia han sido reconocidos incluso por programas de tanto prestigio como Días de Cine de TVE, que en la pieza que nos dedicó el pasado dos de diciembre, la tercera consecutiva en tres años, hablaron del FcIM en términos tan elogiosos que no podemos sino sentirnos honrados, orgullosos y agradecidos.
Por si eso fuera poco, la Gala de Clausura dirigida y presentada por José Antonio Moreno y escrita por Marcelo Soto puso un inmejorable broche al Festival convirtiendo Mérida en Broadway por una noche con un magnífico homenaje al musical repleto de inteligencia, humor y sentido del ritmo que incluso consiguió que el publico ovacionara puesto en pie en el número final, en el que al ritmo de un conocido tema de Golfus de Roma convenientemente modificado en sus letras – la apuesta constante de la Gala: temas de musicales muy conocidos adaptados para la ocasión para el FcIM por Moreno y Soto – para hilar de una forma tan brillante como compleja los argumentos de las siete películas que componían la Sección Oficial. La referencia fue la línea que Hugh Jackman siguió como presentador de la mejor gala de los Oscar de los últimos años y no pudo ser más acertada: uno tenía que frotarse los ojos ante la exhibición de talento desplegada sobre las tablas del escenario del Centro Cultural Alcazaba.
Bajo la batuta de ese showman espectacular que es José Antonio Moreno, capaz de cantar maravillosamente, desplegar ingenio, interactuar con el público e improvisar con una naturalidad desarmante, pudimos disfrutar de las voces de Mª José Pampano, Laura García y Bea Tejeda, las tres magníficas Morenettes, que engarzaban un número musical tras otro,
Pudimos homenajear a los tres Premios Miradas de esta edición - la revista Versión Original y los históricos del cine en Mérida Juan Fernández y Juan Mateos, este último tan emocionado que apenas pudo articular palabra al recoger su premio –, pudimos disfrutar de la elegancia y saber hacer de los cuatro presentadores invitados – Sara Solomando, Juan Luis Tena, Antonio León e Inmaculada Mata, todos ellos de Canal Extremadura –
Pudimos reírnos a gusto con las noticias en verso de Pepa Guillén, las provocadoras irrupciones de Inferna Pataky y el estupendo número inspirado en un clásico como Con Faldas y a lo Loco a cargo de esos habituales de la Gala que son los Apretacroquetas. Pudimos escuchar un medley de BSO a cargo de los desenfadados Sesión Golfa y flipar con los videos proyectados: un inenarrable discurso de agradecimiento de Kate Winslet recogiendo el Oscar y anunciando su próxima aparición en Mérida para interpretar Medea con unos falsos subtítulos tan provocadores como ingeniosos; un elaborado resumen del V FcIM, la triunfal llegada de Inferna al CC Alcazaba y su pelea de gatas con una estupenda Israel Espino que no dudó un instante en reírse de sí misma todo lo que pudo y más en sus dos apariciones en la Gala, finalizando con un conmovedor montaje con los niños de los pases matinales, una de las actividades de las que nos sentimos más orgullosos.
Fue una Gala de Clausura ágil, ocurrente, divertida, elaboradísima y ambiciosa a más no poder, que salió a la perfección y se pasó como un suspiro dejándonos a todos con el sentimiento de orgullo de un trabajo profesional y bien hecho, con una sonrisa en los labios y una sensación general de buen rollo que fue el perfecto broche a diez días repletos de emoción.
Es lo que ocurre cuando hay personas como Jose Antonio Moreno y Marcelo Soto – y no olvidemos la magnífica y fundamental producción de Onbligo, a cargo de la tarea más invisible, ingrata y sin embargo esencial del Festival, la logística del mismo – que al frente de un equipo magnífico y comprometido, han asumido como propia la pasión, el esfuerzo con el que todos sacamos adelante este pequeño milagro de todos los años llamado Festival de Cine Inédito de Mérida, dándonos cada vez más motivos para que podamos ir olvidando ese viejo chiste según el cual, ante esa continua falta de medios que suplimos con ilusión y trabajo, debería denominarse Festival de Cine Inaudito.
No nos dormimos en los laureles: somos conscientes que siempre hay cosas que mejorar. Nos planteamos por ejemplo un adelanto del horario de los pases a las 19:00 y a las 21:15 para comprobar si eso nos permitiría aumentar la afluencia de espectadores dada la gran diferencia (prácticamente de 3 a 1) registrada entre los pase de las 20:00 y los de las 22:15, aunque es inevitable que habrá gente a la que perjudique ese cambio. También sabemos que pese a que hemos estado más presente que nunca en los medios y en la calle, aun tenemos lagunas en algo fundamental como es la comunicación para llegar aun a más gente, que debemos usar la imaginación para encontrar fórmulas que nos permitan multiplicar los medios con los que llevamos a cabo el FcIM para seguir creciendo y no estancarnos, que necesitamos la presencia en Mérida de más directores y actores que presenten su trabajo al público porque un Festival de Cine también consiste en eso, que debemos intensificar nuestra presencia en la ciudad a lo largo de todo el año y no solo durante la celebración del Festival, implicando aun más a los ciudadanos y sus representantes a través de asociaciones e instituciones en el mismo.
No obstante, tenemos muchos motivos para sentirnos orgullosos por un trabajo bien hecho. Sabemos que esta quinta edición ha supuesto un gran paso adelante en muchos sentidos y hemos sentido muy de cerca el cariño y el agradecimiento del público a nuestro esfuerzo, nuestra ilusión y nuestro trabajo. Nos queda todo un año por delante para trabajar en la forma de seguir creciendo desde la pasión que sentimos por el cine para compartir la emoción que nos provoca. Gracias desde lo más profundo de mi corazón a todos los que hacen cada año que este sueño siga siendo posible. No se preocupen: Augusto, nuestra celebrada imagen de esta edición, seguirá muy pero que muy atento en el 2011.
La IV Edición del Festival de Cine Inédito de Mérida echó el telón el pasado sábado con dos datos muy alentadores: tanto el número de espectadores como la valoración media de las películas de la Sección Oficial se han incrementado. Son dos datos que de por sí invitan al optimismo, pero hay bastantes más. Sirvan estos cinco apuntes para hacerse una somera idea: 1. LOS CAMINOS DE LA MEMORIA, Una Sorpresa Relativa. Llegó de puntillas al último día del Festival, culminando ese viaje por Europa y sus conflictos. Muchos ya estaban de puente y de hecho, fue la película menos vista de la Sección Oficial. Pero todos los que la vieron tuvieron ocasión de estremecerse y emocionarse con un documental imprescindible para recordar nuestra Historia reciente y asumirla como parte de nosotros mismos. Ese viaje por la represión del Franquismo y el exilio, esa llamada a la dignidad y la reparación moral, ni debía ni podía ser ignorada. Y respondieron valorándola con un 8,46, lo que la convirtió en la película ganadora del IV Festival ¿Sorpresa? Solo relativa, como bien saben los que la vieron. Una apuesta personal que sin duda ha salido bien en una Sección Oficial en la que soy consciente que se ha echado en falta algo más de comedia para suavizar la dureza de algunas propuestas. Pero la valoración media conjunta, un 7,57, no deja lugar a dudas: Mérida ha disfrutado a fondo del buen cine. 2. LOS CHICOS DE SANTIAGO ZANNOU. El director de El Truco del Manco vino a Mérida para impartir un taller de cine a varios alumnos de realización audiovisual. Y fue una experiencia de lo más intenso: un día para presentar ideas, otro para reducirlas a cuatro y formar los grupos de trabajo, un tercero para pulir el guión y preparar la producción, un cuarto para rodar los cortos y el quinto, editar y post-producción. De ahí han surgido no solo cuatro piezas estupendas que todos pudieron disfrutar donde debían, en la pantalla grande durante la Gala de Clausura, sino también una experiencia vital que no olvidarán: la pasión de Santiago Zannou por su trabajo es contagiosa y han sabido aprovecharla. Para el Festival empezar a poner en marcha este tipo de actividades paralelas es otra forma de crecer. Y no hay mejor forma que invertir en gente joven, con talento y hambre de contar sus historias. 3. EL FUTURO PRESENTE. A todos los que despotrican de forma tan gratuita como continua sobre la juventud actual me gustaría que hubieran tenido la experiencia de ver al Jurado Joven debatir sobre todas las películas del Festival antes de otorgar su Premio de la Juventud a El Erizo y una Mención Especial a Cinco Minutos de Gloria. Diez jóvenes alrededor de una mesa intercambiando emociones, ideas, pensamientos, sugerencias, defendiendo con pasión sus favoritas, entresacando de entre las diversas propuestas hasta los detalles más insignificantes. Todos los años me reúno con ellos, modero y sobre todo, escucho lo que tienen que decir. Y todos los años acabo por quitarme el sombrero ante ellos. Además, hay pocas cosas más hermosas en este Festival que ver a quinientos niños abarrotar una sala para ver joyas como Ponyo en el Acantilado. O debatir con Zannou tras El Truco del Manco. O salir conmocionados del final de El Niño del Pijama de Rayas. Todo es parte de lo mismo: son nuestro futuro, pero también nuestro presente. Y estamos ahí con ellos.
4. MIRADAS. Cada edición, la Gala de Clausura representa la oportunidad de ofrecer un espacio para la diversión, la música, el entretenimiento. Es además el sitio idóneo donde homenajear a nuestros premios Miradas, gente que nos ha dedicado toda una vida y merece tener su labor reconocida, como Manolo Ávila, Manolo Sánchez o la familia Navia. Locos maravillosos como Millán y su Agencia Freak que han convertido su apuesta por el cortometraje en su forma de vida. Nos sentimos tan orgullosos de ellos que otorgarles nuestros Miradas es solo una pequeña muestra de agradecimiento.
5. EL FACTOR HUMANO. Este Festival sale adelante por la gente que colabora desinteresadamente en él. Ángel Briz y un servidor podemos ser la parte más visible, pero hay muchos otros sin cuyo trabajo este sueño no sería posible año tras año. Ellos saben quienes son. Saben que están en el corazón de este Festival. Y en el mío. Gracias.
Y eso es todo en lo que se refiere a la edición de este año. El V Festival de Cine Inédito de Mérida tendrá lugar del 26 de Noviembre al 4 de Diciembre del 2010. Nuestro compromiso con el cine de calidad y con un festival que durante una semana invierte las reglas habituales de la exhibición, permitiendo a los aficionados disfrutar con antelación de algunas de las mejores propuestas que llegarán a las pantallas españolas en los próximos meses seguirá siendo absoluto. Me gustaría pensar que vamos consolidando poco a poco nuestra propuesta y que seguimos teniendo un amplio margen para seguir creciendo. Empieza la cuenta atrás para un nuevo sueño.
El sábado 15 echó el telón el II Festival de Cine Inédito de Mérida con la gala de Clausura Sentir el Cine donde además de disfrutar de un trabajo excepcional por parte de un puñado de esplendidos profesionales que no cobraron un euro por un trabajo maravilloso con el que deleitaron a todo el que acudió a un Centro Cultural Alcazaba engalanado con la alfombra roja y todo el glamour requerido para la ocasión, nos emocionamos entregando nuestros premios Miradas y recibiendo el cariño y las felicitaciones del público asistente
Levanto acta de los premios de este año:
Premio del Publico:
1º Irina Palm 8,90 sobre 10
2º Aritmética Emocional 8,52
3º Caramel 7,97
4º Cuatro Meses, Tres Semanas y Dos Días 7,75
5º Lejos de Ella 7,47
6º XXY 7,30
7º Lo Mejor de Mí 7,20
La valoración media de las películas en el premio del público ha sido altísima: 7.87 sobre 10.
Premio del Jurado Joven:
Irina Palm, por su dramatismo llevado a la comedia, por su gran elegancia y por la capacidad transmisora de la actriz protagonista
Mención especial del Jurado Joven:
Caramel, por su argumento poco habitual en el mundo oriental y por su capacidad al contar historias paralelas
Sumando todas las secciones, el público total asistente al Festival ronda las 3700 personas a lo largo de los siete días. Que se dice pronto.
Podéis acudir al siguiente enlace para ver las fotos del Festival. Alli podréis encontrar 150 fotos con todo tipo de actividades relacionadas con el Festival, incluyendo documentación gráfica sobre la presencia en Mérida de la directora de Lo Mejor de mi Roser Aguilar y su actor protagonista Juan Sanz, fotos del Jurado Joven y abundante material sobre la Gala de Clausura Sentir el Cine. y la fiestecita posterior en el Dadá, un local de copas de la ciudad
Bueno, ha sido una semana fabulosa en la que a pesar de los habituales problemas logísticos que causa todo certamen de estas características y la soberana paliza que algunos nos hemos dado hay que estar contentos por la acogida que hemos tenido y orgullosos por el trabajo realizado, sin perder de vista la siempre necesaria autocrítica que nos permita seguir creciendo en todos los sentidos. El listón se ha puesto muy alto en esta edición (personalmente no se como voy a igualar o superar esa pedazo de valoración media de 7.87 el año que viene, pero me encanta el reto) y habrá que estar a la altura...
Hay una serie de personas a las que quiero dar las gracias desde lo más profundo de mi corazón por haber ayudado a construir una semana maravillosa en la que el trabajo realizado en los últimos meses se ha visto recompensado con creces
Gracias a Ángel Briz por su infinita paciencia para resolver los miles de problemas diarios, por haber sido capaz de recaudar el dinero necesario para poner en marcha el festival y por aguantar mis ocasionales cabreos o mis caprichos con la programación respetando siempre mi opinión en ese terreno incluso cuando se nos iban los plazos o alguna decisión podía no parecer la más acertada. Un día de hace más de dos años me dijiste que si me implicaba en el proyecto del cine club estabas dispuesto a llegar donde fuera necesario para que todo lo que emprendiéramos saliera bien. Hoy te digo que me siento enormemente orgulloso de trabajar a tu lado y que formamos un equipo capaz de conseguir lo que nos propongamos, incluso cuando a veces puede que nos cueste más de lo debido delegar en otros.
Gracias a Mateo por su excelente disposición a encargarse de todo lo que había que hacer en el día a día manteniendo en todo momento el sentido del humor y por los ratos compartidos en esos tiempos muertos mientras tenía lugar el primer pase de la película... o pelándonos de frío en la Plaza España con aquella idea que parecía tan buena y que luego no lo fue tanto. Durante muchos días hemos salido juntos los últimos del Alcazaba y siempre había tiempo para echar una última cerveza comentando la película que acabábamos de ver
Gracias a Sule por soportar con estoicismo un día tras otro la pesadita tarea de romper las entradas y hacer agujeritos en los bonos (¡y memorizar su número!) del público que entraba en la sala mientras yo me dedicaba a intercambiar opiniones con los espectadores, una de las cosas que más he disfrutado de este Festival. Gracias también por todo lo de los niños: sé que no hace falta porque tú lo disfrutas igual o más que yo, pero es un gustazo verte con ellos
Gracias a Dani primero por su disponibilidad, segundo por haber afrontado lo que luego sería uno de los trabajos más delicados del Festival, coordinar todo lo referente a los bonos y a las entradas, pasando mucho más tiempo que cualquiera de nosotros en la improvisada taquilla, atendiendo a la marea de gente y encima, teniendo que aguantar cada mañana mi inevitable llamada “¿Cuántas entradas vendimos ayer?”. Pero sobre todo le agradezco su trabajo de reportero gráfico documentando el festival, una tarea imprescindible que alguien tenía que asumir: tus fotos son la memoria de este festival y, macho, algunas son francamente esplendidas.
Gracias a Sofía y a Xavi por todo el trabajo con el Jurado Joven, por apoyar esa idea con la que me encabezoné desde un primer momento y que luego ha salido tan maravillosamente bien. Creo que con ellos hemos logrado algo verdaderamente importante. También os agradezco haber propiciado el encuentro de los chavales con el equipo de Lo Mejor de Mi, que salió estupendo y por estar a disposición de lo que se necesitara. Si no habéis hecho más, es por culpa mía, que me cuesta demasiado delegar tareas y pedir favores. Pero siempre habéis estado allí. (¡¡Y aunque he colgado la foto de Los Olvidados como penitencia, los protagonistas de los cuatro últimos párrafos ya sabeis que de eso nada de nada!!)
Gracias a Fernando por ofrecerse a colaborar en lo que se pudiera y por hacer de chófer acompañandome el día que recogimos a Roser, aun cuando eso podía significar que te perdieras XXY, cosa que al final no sucedió. Gracias también por tus reflexiones sobre literatura, cine y, sobre todo, por aportar para algunos aspectos de futuras ediciones tu experiencia desde “el otro lado”, como te gusta denominarlo. Lo tendré muy en cuenta.
Gracias a Manolo y a José, nuestros proyeccionistas y hombres para todo del Festival. Simplemente sin vosotros no se hubiera podido sacar adelante el Festival. Supisteis además hacer frente a las crisis que surgieron (¡ese pase maldito de las 22:00 los dos primeros días!) y hacer que todo fuera como la seda en lo que a la proyección de las pelis se refiere.
Gracias a Salomé, Lali, Pepe y el resto del personal del Centro Cultural Alcazaba por habernos ayudado en momentos puntuales. Ocupamos vuestra casa durante una semana como elefantes en cacharrería y merecéis reconocimiento por haber aportado vuestro granito de arena para que esto saliera como ha salido.
Gracias a Roser Aguilar y a Juan Sanz. Sé que estáis tan contentos de haber venido como yo de haber disfrutado de vuestra compañía durante toda vuestra estancia. Podéis estar más que orgullosos de la peli que habéis hecho, aunque el público de Mérida no valorara Lo Mejor de Mi como yo pensaba que iba a hacerlo, pero eso no es lo importante, sino la experiencia vivida que creo que ha sido de lo más satisfactoria. Ya sabéis que en Mérida siempre tendréis vuestra casa ¡No olvidéis darle envidia a la Leoparda cuando tengáis ocasión! Ah! Y un beso para Nadia, que conocerte también ha sido un regalo inesperado.
Gracias a Apari por la cabecera del Festival (¡tengo que conseguir una copia, macho!) que nos sirvió de seña de identidad y a la vez cumplió eso tan imprescindible de hacer feliz a los patrocinadores y colaboradores del Festival, que no pueden tener queja.
Gracias a Blanco por haber coordinado todo lo de los cortos y entender que el único pase de este año, aun siendo menos de lo que merecíais, era la única forma de hacerlo para que estuvierais. Bien sabes que nuestro objetivo en ediciones venideras es dar más cancha a los cortometrajistas y si son extremeños mejor que mejor. Suerte en la ESCAC con tu master: estoy seguro que te va a ir muy bien.
Gracias a todo el Jurado Joven. Ya os lo he dicho muchas veces pero no me importa repetirlo una vez más: las dos horas que tuve el privilegio de coordinar vuestras deliberaciones fueron de los mejores ratos que pasé en el Festival. Sois un sueño alocado hecho realidad y me alegro que me hayáis dado la razón: a los jóvenes lo único que hay que hacer es darle la responsabilidad, los medios y el espacio para que se manifiesten como mejor les parezca. Punto. Habéis probado con vuestro trabajo en el Festival que devolvéis esa confianza con creces. Lo demás son gilipolleces y prejuicios. Estoy a vuestra disposición para lo que necesitéis en el futuro.
Gracias a Paco Vadillo y a través de él a todas y cada una de las personas que participaron de una u otra forma en la Gala Sentir el Cine: nos regalasteis el broche de oro del Festival con una Gala divertida, emocionante, con ritmo, profesional a más no poder hecha desde la ilusión y el cariño y sin cobrar un euro por un trabajo magnífico: nunca olvidaré lo que me hicisteis sentir esa noche y, como ya os dije, vamos a hacer todo lo posible para que el año que viene repitáis el encargo pero esta vez de una manera digna, cobrando lo que sin duda merecéis. A Paco y a toda la COPE además agradecerle todo lo que nos habéis dado: sois de lejos el medio de comunicación que más y mejor nos ha apoyado, como por otra parte viene siendo habitual. Eres un monstruo, tío y me siento muy orgulloso de que seas una parte tan importante de esto.
Gracias, en fin, a todos los que habéis venido a ver alguna película al Festival y muy especialmente a los que repetíais día tras día y que ahora estaréis sufriendo una especie de síndrome de abstinencia de buen cine. Por vosotros se ha hecho todo esto. Gracias especiales a mis TFOA por haber querido compartir esto conmigo aun teniendo que desplazaros desde fuera de Mérida, sois maravillosos y os quiero.