lunes, diciembre 31, 2007

LO MEJOR DEL 2007

Llegado el último día del año, es de recibo echar la vista atrás y entrar en ese juego tan habitual de multitud de blogs y publicaciones cinematográficas de todo tipo que elige entre todo lo visto las mejores películas del año. Es un ritual que un servidor sigue cada año, si bien es verdad que yo suelo esperar hasta febrero porque aprovecho los dos primeros meses del año siguiente para recuperar parte de las películas que no he tenido ocasión de ver durante el año y que entiendo que puedan ser susceptibles de entrar en esta lista. Sin embargo este año voy a dejar aparcado lo no visto y centrarme en lo que, a día de hoy, me parece lo mejor visto en este 2007 que hoy despedimos y en el que por supuesto para el que escribe estas líneas el acontecimiento cinematográfico del año no puede ser otro que el éxito del II Festival de Cine Inédito de Mérida por el que no dejo de recibir felicitaciones de todo tipo, la última esta hermosísima carta de agradecimiento de Sofía Serrano Trenado publicada ayer en el Hoy:

http://www.hoy.es/20071230/opinion/gran-festival-20071230.html

Pero vamos a los que vamos. Empezaré por dar algunos datos para situar la elección: este año he pasado por las salas de cine 148 veces – repetí película en 9 ocasiones, lo que deja 139 vistas – pero de ese universo de filmes hay que descartar por motivos evidentes todos aquellos vistos en festivales pero que aun no se han estrenado comercialmente en España (algunos igual no se estrenarán nunca) para los que habrá un pequeño apartado también en este post. Así pues hecha esa criba me quedan 105 películas de las que elegiré 10 filmes extranjeros y 5 películas nacionales para Lo Mejor del Año

CINE EXTRANJERO

Mis 10 películas imprescindibles del 2007, en orden alfabético, son las siguientes

1. APOCALYPTO de Mel Gibson (USA) Por bien rodada, por adrenalítica y por sorprendente. Por echarle un par de narices y hacerme recuperar mis mejores sensaciones de infancia con las pelis de aventuras de toda la vida. Mel Gibson hace un trabajo fantástico detrás de la cámara para embarcarnos en un mundo desconocido – me da igual que confunda mayas con aztecas o que la verosimilitud de la recreación de aquella civilización pudiera ser dudosa: el que no entendiera que se trataba de una aproximación desde la ficción, allá él. Lo importante era otra cosa – en el que la lucha por la supervivencia y por recuperar a su familia del protagonista de este agotador filme conseguía momentos de puro hipnotismo y brillantez visual a raudales. A mi el Mel Gibson persona, con su fundamentalismo religioso, su homofobia y su antisemitismo me puede caer como una patada en los mismísimos, pero creo que su excepcional talento como cineasta y narrador de historias está fuera de toda duda.

2. CARTAS DESDE IWO JIMA de Clint Eastwood (USA) Si no es la peli más completa del año, le debe faltar bien poco. Eastwood se sale en esta visión de la batalla desde el lado japonés, tanto que si no supiéramos que es suya, podríamos pensar que la había hecho cualquier maestro del cine del país del sol naciente. Mayor respeto, imposible en una obra muy superior en resultados (y distinta: el enfoque no es opuesto sino complementario) a Banderas de Nuestros Padres, con la que forma uno de los dípticos más originales de la historia del cine reciente. El acercamiento de Eastwood a la forma de pensar del japonés de aquellos duros años, su esfuerzo por meterse en la mente de hombres como ese general Kuribayashi (esplendido Ken Watanabe en una de las mejores interpretaciones del año) y su mensaje universal sobre la temible parte oscura y el sinsentido que tiene cualquier guerra conforman no solo un bélico de lo más atípico sino uno de los filmes más incuestionables del año.

3. DESEO, PELIGRO de Ang Lee (China) Ang Lee lo ha vuelto a conseguir. Deseo, Peligro me parece un peliculón impresionante. Puedo entender que algunos piensen que el filme quizás se demore un poco en su tramo inicial en todo el proceso de “captación y formación” de la tremenda Tang Wei para cazar a Tony Leung (que por cierto está en esta película tan bien como acostumbra en sus atormentados roles para las pelis de Wong Kar Wai, el director que sabe sacarle mejor partido) y esa demora hace que el metraje final a muchos pueda parecerle desmesurado, pero a mi todo me parece necesario e imprescindible. Ang Lee rueda como Dios y hace de su elegante puesta en escena y su suave forma de narrar en imágenes un arma poderosa y sugestiva con la que conseguir que el tiempo se te pase volando. Esa primera parte finaliza con una brutal secuencia de violencia que está por derecho propio en la antología de lo mejor del año. Además, la película va ganando en intensidad emocional e interés según se va desarrollando la trama y sus protagonistas se ven arrastrados al abismo de sus pasiones (¿cuantas pelis de hoy en día pueden decir eso?), las tremebundas (y necesarias) escenas de sexo, pese a lo acrobático de algunas, son de lo mejor visto en cine convencional desde hace años, la BSO de Alexandre Desplat es una maravilla y la resolución del filme es tan implacable y valiente como impecable. ¿Hace falta añadir algo más?

4. THE HOST de Bong Joon Hoo (Corea del Sur) ¿Una peli del género de monstruos entre lo mejor del año? Algunos pensarán que me he vuelto loco pero yo lo tengo muy claro: The Host es una peli que cumple a la perfección con todo lo que se espera de ella y aun más: innova tanto a la hora de presentar al monstruo (nada de oscuras callejuelas y tomas nocturnas que disimulen los errores digitales: aquí a plena luz del día y en lo que bien se podría denominar una peculiar versión coreana de los sanfermines) como en la originalidad a la hora de retratar a esa familia de tronados que se ve obligado a hacer frente a la amenaza, una pandilla tan tierna como decidida con la que uno no puede sino conmoverse. Si además Bong Joon Hoo demuestra de nuevo su talento tanto a la hora de mover la cámara como para diseñar una puesta en escena que sabe cuando ser asfixiante y cuando dar respiro al espectador – aunque The Host no alcance ni de lejos las cotas de brilllantes de su anterior y magistral Memories of Murder – merece un hueco en esta lista.

5. IRINA PALM de Sam Garbarski (Reino Unido) Es una tarea francamente complicada hacer una película tan cómoda con una historia tan incómoda, como bien ha señalado Oti Rodríguez Marchante. La historia de esta abuela venerable metida un poco por azar a pajillera de éxito en un sórdido local del Soho londinense es de lejos una de los planteamientos más atrevidos y originales del año, un filme decidida y deliberadamente provocadora. Empieza siendo un drama y te descoloca a las primeras de cambio, te ríes a gusto con las peripecias iniciales de la vieja dama (¡ese codo de “penista”!) y cuando te recuperas te toca la vena emotiva de forma brillante gracias a que Marianne Faithful y el gran Miki Manojlovik (que cara de hombre apaleado por su forma de ganarse la vida, pero con sus sueños aun intactos tiene este gran actor…) son una de las parejas con más química del año. Y además fue la película que ganó en Mérida, con un 8.9 sobre 10. Mis paisanos demostraron que saben reconocer lo bueno cuando lo ven :)

6. LA VIDA DE LOS OTROS de Florian Hanckel (Alemania) Esta peli tiene mucha miga: se puede disfrutar sucesivas veces sin desmayo de lo bien planteada y hecha que está. Es una ventana tanto a la temible RDA de aquellos años como a las soledades y deseos más inconfesables de los seres humanos. La paulatina transformación del personaje magistralmente interpretado por el malogrado Ulrich Mühe de inflexible perseguidor de disidentes políticos a conmovido ser humano por obra y gracia del amor que se profesan Martina Gedeck y Sebastián Koch es (pese a que sus detractores señalan, no se muy bien por qué, que dicho cambio no está lo suficientemente explicado) una de las historias más hermosas del año. Si a eso le sumamos una elegante puesta en escena, algún momento de humor (negro) absolutamente genial y, sobre todo, uno de los finales más redondos y brillantes del curso, creo que cualquier lista de Lo Mejor del Año estaría incompleta sin este notable filme que arrasó en los Premios del Cine Europeo y se llevó el Oscar.

7. LEJOS DE ELLA de Sarah Polley (Canadá) Reconozco que ésta puede ser mi elección más personal y discutible: Lejos de Ella es una de esas películas que o bien se la ama de forma apasionada y se la defiende de la misma forma o bien puede parecer un odioso pastel sensiblero repleto de tópicos y trampas si te deja fuera su propuesta. Yo soy de los primeros: me parece admirable la madurez con la que Polley (¡en su primer filme!) plantea un tema tan delicado, me creo tanto a la gran Julie Cristie en un trabajo brillante y abierto a interpretaciones (¿hay o no simulación en algún momento? Ambas respuestas pueden defenderse…) como a ese gran Gordon Pinsent atenazado por el miedo e incapaz de hacer frente a una situación insoluble salvo desde el amor que siente por su pareja de toda la vida. A mi es un filme que me conmueve profundamente y en el que creo que Polley dosifica bien los reconocibles universos de Coixet y Egoyan en una mezcla maravillosa que denota la búsqueda de un estilo propio. Llámenme cursi, sensiblero o lo que quieran: a mi esta peli me llega. Punto.

8. PROMESAS DEL ESTE de David Cronenberg (Reino Unido y Canadá) Por oscura, por bruta y por desasosegante. Por esa pelea en bolas que provoca tanta repulsión como desamparo. Por el miedo teñido de cierto patetismo que despide Viggo Mortensen en un personaje condenado se mire por donde se mire y por un Armin Müeller Stahl capaz de alcanzar en su maléfico y complejo personaje los niveles del mismísimo Brando en El Padrino y no estoy exagerando ni un pelo. Promesas del Este es un filme con agujeros de guión perdonables porque su atrevimiento radica en esa intrínseca negrura que rodea a los personajes y amenaza con engullirlos para siempre – véase el genial plano final de un no menos genial Viggo Mortensen, que mantiene una curiosa relación con uno similar en Deseo Peligro de Tony Leung al final del filme – y su fuerza es la de la brutalidad primigenia de unos personajes condenados a la lucha violenta por la supervivencia, toda una metáfora de alguno de los rostros más desagradables de nuestra sociedad actual, esa que opera en las sombras pero más cerca de lo que pensamos. Cronenberg está madurando de forma envidiable en este tramo final de su ya de por sí interesante filmografía.

9. RATATOUILLE de Brad Bird (USA). ¿Qué quieren que les diga? Creo que no me lo he pasado mejor en un cine en todo el año. Me parece un prodigio la idea inicial - ¿a quien demonios se le puede ocurrir eso de poner una rata, el animal universalmente considerado como el más asqueroso sobre la faz de la tierra, como un gourmet que acaba convertido en chef de uno de los restaurantes más exclusivos de Paris? ¿Cabe mayor atrevimiento? -, su impresionante puesta en imágenes y la capacidad que sigue teniendo Pixar de superar tus expectativas película tras película. Cine inteligente y brillante, equilibrado para todos los publicos y con la guinda final de un inconmensurable Anton Ego que debería hacer las delicias de todos los aspirantes a críticos con su acojonante discurso final ¿qué más se puede pedir?

10. ZODIAC de David Fincher (USA) Hay que ser muy brillante para salir más que airoso de un thriller en el que sabes de antemano que nunca se va a averiguar la identidad del misterioso asesino que cometió los crímenes y mantener la atención del espectador fijando su mirada en como evolucionan todos los personajes relacionados con el caso a la vez que se compone un esplendido fresco sobre la sociedad estadounidense de aquellos años (dominada en gran parte por la paranoia y por la lucha antisistema, pero la de verdad. Fincher lo consigue gracias a un ritmo brillante, unos actores esplendidos y una puesta en imágenes acojonante, llena de ideas geniales. De las mejores y más logradas propuestas del año.

Dicho esto, relaciono otras 10 películas muy recomendables del 2007 – alguna según el pie con el que me levante ese día bien podría estar en esta lista – que no me gustaría dejar de nombrar: 300, El Bosque del Luto, El Buen Pastor, Los Climas, Más Extraño que la Ficción, Hollywoodland, Michael Clayton, El Prestigio (El Truco Final), El Ultimátum de Bourne y El Violín

Del mismo modo, otras 10 pelis vistas en Festivales (algunas se estrenarán en el 2008, así que ojito) que merecen mucho la pena: Crossing the Dust, la ganadora en Granada; Green Tea de Zhang Yang; My Blueberry Nights - el último Wong Kar Wai, otra maravilla aunque no esté a la altura de sus obras maestras precedentes - ; La Banda Nos Visita, la gran ausente del Festival de Mérida: no me la quisieron dar; la impresionante 4 Meses, 3 Semanas y 2 Días, una de las pelis imprescindibles del año; Izgnanie, la última de Zygantsev, el de El Regreso: una película tan hermosa como dura de asimilar para el espectador medio; Al Otro Lado de Fatih Akin; la divertidísima y delirante Du Levande de Roy Andersson, la combativa It’s A Free World, el mejor Loach de lo que va de siglo que ganó en Sevilla y por último la acojonante Luz Silenciosa de Carlos Reygadas, una de las pelis más sorprendentes que he visto en mucho tiempo.

Y, por ponerse en plan completista, 10 pelis de este 2007 que no he visto aun y que a lo mejor podrían haber encontrado acomodo en la lista: Inland Empire, Juegos Secretos, Mi Hijo, Memorias de Queens, Tideland, Simpathy for Lady Vengeance, El Sueño de Cassandra, Adios Pequeña Adios, El Asesinato de Jesse James por el Cobarde Robert Ford y Once.

CINE ESPAÑOL

El cierre definitivo de los Multicines Mérida – un ejemplo más de algo que sigue ocurriendo con demasiada frecuencia a nivel nacional: la desaparición progresiva de las salas – ha influido en el hecho de que en este 2007 haya demasiadas obras nacionales que no he visto, por lo que mi selección de lo Mejor del Año puede estar más sujeta que nunca a cambios a lo largo de las próximas semanas en las que, como siempre procuro hacer antes de los Goya, tiendo a recuperar gran parte de la producción del año. El éxito absoluto de El Orfanato nos vuelve a colocar en esa conocida situación en la que una sola película española salva la cuota nacional del año, pero creo que en este 2007 se ha dado un fenómeno particularmente interesante: el cine español se ha polarizado entre grandes producciones y obras muy independientes y arriesgadas que quizás estén marcando una nueva tendencia inédita en los últimos años en nuestra cinematografía.

El caso es que solo puedo elegir entre los 18 filmes que he visto este 2007, una cifra ridícula si se compara con los 103 títulos estrenados según mis cuentas a lo largo del año. Así no hay quien se haga una idea del estado actual del cine español, vaya. En fin, ahí van mis cinco favoritas de este año:

1. BAJO LAS ESTRELLAS de Félix Viscarret. Una de las sorpresas más agradables del año: Alberto San Juan se marca una de las interpretaciones del año con esta historia en la que un bala perdida caradura e impresentable consigue redimirse en su inesperada vuelta al hogar gracias a un hermano (genial Julián Vilagrán) con el que es imposible no conmoverse, un antiguo amor que aun sigue tocando el corazoncito (que hermoso regreso el de Emma Suarez…) y una niña determinante (¡esa puerquita!) todo ello servido en un cóctel de rara poesía, infinita ternura y humor peculiar por un director que demuestra en este primer filme que tiene un mundo personal de lo más interesante.

2. GOODBYE AMERICA de Sergio Oksman. Elias Querejeta se fue a EE.UU. a producir este magnífico documental sobre la vida de Al Lewis, más conocido por ser el actor que dio vida al abuelito de la exitosa serie televisiva La Familia Munster que todos hemos visto de pequeños, que mientras se maquillaba para una última aparición se desnudaba delante de la cámara de Oksman haciendo un exhaustivo repaso a la historia de su país de los últimos 50 años desde su ideología extremadamente izquierdista, sus terribles experiencias con los oscuros años del macarthysmo, su inagotable militancia política que le llevó a presentarse a altos cargos por el Partido Verde en varias ocasiones y, en sus últimos años, su combate desde las ondas de radio contra la Administración Bush, lamentándose de que su país haya sido incapaz de aprender de viejos errores. Todo servido con una lucidez e inteligencia desarmante. Para mi este documental/rareza es una de las joyas escondidas de la cosecha española del 2007.

3. MATAHARIS de Iciar Bollain. Tres historias de otras tantas mujeres detectives atrapadas por sus complejas situaciones personales, por su ceguera a la hora de darse cuenta en lo que no funciona en su vida de forma inversamente proporcional a la lucidez con la que afrontan sus casos o por la imposibilidad de conciliar tan delicado trabajo con el propio ideario personal o moral en según qué casos. Iciar Bollain vuelve a revelarse como una magnífica observadora de la realidad en este análisis nada encubierto de las dificultades y las trampas diarias a las que ha de hacer frente la mujer de hoy en día en una película que compensa alguna que otra debilidad de guión con unas interpretaciones impecables a cargo de Najwa Nimri (¿quizás el mejor papel de su carrera?) Nuria González y María Vázquez, muy bien secundadas por el resto del reparto (¡si hasta Tristán Ulloa está estupendo, poniendo al servicio de su atribulado personaje lo que mejor sabe hacer delante de una cámara!)

4. EL ORFANATO de J.A. Bayona. Una de las películas más inteligentes del año: su incuestionable brillantez radica en una esplendida apropiación de los rasgos más típicos de las historia de fantasmas más tópicos para ponerlos al servicio de una película que abandona con rapidez su condición de película de terror psicológico para convertirse en un contundente melodrama en el que la determinación de una madre (Belen Rueda consigue una de las mejores interpretaciones del año: está esplendida) por recuperar a su hijo de las mismas garras de la muerte está narrado con tanta inteligencia como sentido de la puesta en escena. Se le pueden reprochar debilidades de guión (y que no se ahorrara la escena epílogo cuando podía haber finalizado con el plano antológico de esa madre/Wendy asumiendo su destino), pero no cabe duda que El Orfanato es una estupenda película que consigue plenamente sus objetivos y que demuestra el buen momento del cine de género en nuestro país.

5. [REC] de Jaime Balagueró y Paco Plaza. Para el que escribe estas líneas, la mejor película española del año: ya tiene mérito conseguir que millones de espectadores se caguen de miedo en las salas con una película que no deja de ser una historia de zombies/infectados de las de toda la vida pero con la peculiaridad de ser una versión gore de cualquier programa tipo Madrid Directo de los que invaden a diario las tardes televisivas de multitud de cadenas. El concepto es simple pero su puesta en imágenes ni mucho menos: cámara subjetiva constante (aquí se va mucho más lejos que en la habitualmente referida El Proyecto de la Bruja de Blair y los resultados son infinitamente superiores) y un elaboradísimo trabajo de puesta en escena que consigue plenamente la sensación de que el terror puede invadir lo cotidiano con una facilidad desarmante. Magnífica película de género que demuestra que se puede innovar simplemente mirando a nuestro alrededor y sacando la parte más oscura de lo que vemos a diario en nuestras televisiones.

Se quedan cerca de la selección SIETE MESAS DE BILLAR FRANCÉS, MUJERES EN EL PARQUE y UNO POR CIENTO, ESQUIZOFRENIA. Pendientes de ver: LA SOLEDAD, PUDOR, LADRONES, YO, LA INFLUENCIA, LA TORRE DE SUSO o 14 KM, entre otras.

Pues eso ha sido todo, que no es poco: FELIZ 2008 para todos y que sigamos disfrutando de mucho buen cine juntos el año que viene. Espero ser más constante y cumplir mejor con los que me leéis de cuando en cuando. Ah! También prometo ser algo más conciso en mis comentarios, que parece que nunca aprendo...

3 comentarios:

JC dijo...

Buenas, David. Feliz año. Maja tu selección, sobre todo porque ha rescatado The Host, una de las más curiosas e interesantes películas del año, y que estaba pasando muy desapercibidas. Fíjate que también la consideré para mi elección en ABC, pero al final me quedé con Memorias de Queens, romántico y sentimental que es uno. Qué vamos a hacer. Un saludo y a seguir bien.

Anónimo dijo...

Es admirable la fuerza que te da el cine. ¿Te caíste dentro de la marmita de Meliés cuando fuiste pequeño?
Para mi desgracia te diré que, salvo La Vida de los otros, no he visto ninguna de las pelis que citas. Estas navidades vi la tontería esa titulada Soy leyenda porque era la que más a mano me cogía de casa. El caso era ir al cine.
Feliz año nuevo y suerte.

Blackrose dijo...

Pues voy a aprovechar el ciclo FilmoGolem de aquí en Estella, para ver entre febrero y marzo Irina Palm y Lejos de ella. Mataharis creo que me pilla en unas jornadas en Alicante, no se puede tener todo. Un besazo!